La vida de Gaudí se cuenta siempre con los mismos cuatro datos, y varios de ellos no tienen detrás el documento que se les supone. La frase del director de la escuela, el flechazo del mecenas ante una vitrina, el arquitecto asceta desde joven: son piezas que se repiten porque se repiten.
Lo que sigue separa lo que está probado de lo que solo está transmitido, y dice cuándo falta la prueba. Sale una biografía con más huecos que las habituales, y con menos frases redondas.
Reus o Riudoms: las pruebas, en fila
La pregunta lleva un siglo abierta y casi siempre se contesta eligiendo bando. El documento más antiguo es la partida de bautismo del 26 de junio de 1852, en la iglesia prioral de Sant Pere de Reus, que lo inscribe como Anton Placid Guillem y se conserva en el Arxiu Històric Arxidiocesà de Tarragona. Ahí empieza el problema: la partida no indica dónde se produjo el parto. El Registro Civil todavía no existía y el bautismo se celebraba en la parroquia de la familia.
Lo que sí se sabe es lo que él fue diciendo, y cambió a media vida. Hasta 1915 aproximadamente se declaró siempre de Reus: en 1880, en la memoria del Teatro Fortuny, la llama «mi inolvidable ciudad natal». A partir de entonces empezó a decirse de Riudoms, donde la familia tenía la masía. Bassegoda, en El gran Gaudí (1989, p. 552), apunta una explicación incómoda para el cambio: el resentimiento por el rechazo de su proyecto de restauración del santuario de la Misericòrdia de Reus.
| Prueba | Qué dice | Qué no prueba |
|---|---|---|
| Partida de bautismo, 26 de junio de 1852 | Bautizado en la iglesia prioral de Sant Pere de Reus con el nombre de Anton Placid Guillem | El lugar del parto: la partida no lo recoge, y no había Registro Civil que lo hiciera |
| Lo que él dijo hasta 1915 aproximadamente | Se declaró siempre de Reus. En 1880 escribió sobre ella «mi inolvidable ciudad natal» | Nada sobre Riudoms, que en su discurso no aparece hasta entonces |
| Lo que dijo a partir de 1915 | Empezó a declararse de Riudoms, donde la familia tenía la masía | Que fuera cierto. Bassegoda lo atribuye al enfado por el proyecto que Reus le rechazó |
| El epitafio de su tumba | Lo llama «Reusensis» y le atribuye LXXIV años | Casi nada: murió con 73, así que la lápida falla en el único dato comprobable de los dos |
| Decreto vaticano del 14 de abril de 2025 | «Nacido el 25 de junio de 1852 probablemente en Reus» | Certeza. La Santa Sede escribe «probablemente», que es la formulación más exacta que existe |
Ninguna de las cinco filas cierra la pregunta, y esa es la respuesta. Quien escriba «nació en Reus» o «nació en Riudoms» sin más está eligiendo, no informando.
Una familia de caldereros
El padre, Francesc Gaudí i Serra (1813-1906), era calderero, como lo habían sido más de cinco generaciones antes que él. No hacían cacharros de cocina: hacían grandes recipientes de cobre para destilar alcohol de vino, piezas de chapa batida con doble curvatura que hay que ver enteras en la cabeza antes de cortar el material, porque el material no perdona.
Los biógrafos vuelven una y otra vez a ese taller, y no por sentimentalismo. Un calderero trabaja sin planos, en volumen y con superficies alabeadas. El hijo acabó construyendo con superficies alabeadas y prefiriendo la maqueta al plano, hasta el punto de que su método de trabajo es lo que lo separa de todos sus contemporáneos. La conexión sigue siendo una hipótesis, pero es una hipótesis con taller detrás. Cómo funcionaba ese método está en la página dedicada a él.
La madre fue Antònia Cornet i Bertran (1819-1876). Antoni fue el quinto hijo del matrimonio.
A los 27 años ya no le quedaban hermanos
De los cinco hijos, solo tres llegaron a la edad adulta; los otros dos murieron pequeños. Rosa vivió de 1844 a 1879. Francesc, nacido en 1851, estudió medicina y murió en 1876, a los 25 años, antes de llegar a ejercer. La madre murió ese mismo 1876.
El resultado, sumado, es este: en 1879, con 27 años, Gaudí había perdido a su madre y a todos sus hermanos. Es el dato más duro de su biografía y casi nunca aparece, seguramente porque no le sirve a nadie para construir la figura del genio excéntrico. A partir de ahí se hizo cargo de su sobrina Rosa Egea, con una discapacidad psíquica, que murió en 1912 a los 36 años. Su padre vivió con él hasta 1906 y llegó a los 93.
Estudios, servicio militar y una frase que nadie puede documentar
Llegó a Barcelona en 1868, aunque el Cuaderno Informativo 3 de la basílica dice 1869. Entró en la Escuela de Arquitectura en 1873. Fue un estudiante irregular que, según los propios informes de la escuela, «destacó en proyectos, dibujo y cálculo matemático» y flojeó en lo demás. El título se expidió en Madrid el 15 de marzo de 1878.
Entre 1875 y 1878 hizo el servicio militar, exento por motivos de salud durante casi todo el periodo. No combatió en la Tercera Guerra Carlista, al contrario de lo que se lee de vez en cuando.
Y llegamos a la frase. Se cuenta que Elies Rogent, director de la escuela, dijo al firmarle el título que no sabía si se lo estaba dando a un loco o a un genio. Es la cita más repetida de toda la bibliografía gaudiniana y no tiene fuente primaria. Circula en seis variantes distintas; la Wikipedia en español y la catalana remiten las dos al mismo enlace muerto, una página mexicana de 2007; y el Cuaderno Informativo 3, que es oficial, la imprime en su versión corta sin decir de dónde la saca. Lo correcto es atribuirla a la tradición del oficio y no a Rogent, y decirlo, porque el hecho de que la frase no tenga papeles es en sí mismo información.
Güell, y una vitrina en París
Eusebi Güell (1846-1918) le encargó seis obras en cuarenta años, y sin él media obra de Gaudí no existiría. Era hijo de Joan Güell i Ferrer, que amasó su fortuna como esclavista en Cuba; se casó con Isabel López i Bru, hija del marqués de Comillas; y fue conde desde 1910. El dinero que pagó el Palau Güell, el Park Güell y la cripta de la Colònia venía de ahí, y merece decirse en la misma frase.
Cómo se conocieron es la anécdota que abre casi todas las biografías. Güell habría visto en la Exposición de París de 1878 la vitrina que Gaudí diseñó para la guantería Comella y habría preguntado quién era el autor. Probablemente ocurrió, pero conviene saber de dónde viene el relato: lo cuenta Joan Matamala en un libro de recuerdos publicado en 1960, y Matamala había nacido en 1893. Transmite la tradición del taller ochenta y dos años después de los hechos. No es una leyenda de guía turística, pero tampoco es documentación coetánea, y la diferencia importa. De la vitrina quedan un boceto en una tarjeta de visita y un grabado en La Ilustración Española y Americana del 22 de septiembre de 1878.
Josefa Moreu, o el pudor de las fuentes
El único episodio sentimental que se le conoce es de hacia 1884, con Josefa Moreu, Pepita, maestra de la Cooperativa Obrera Mataronense. Ni siquiera Bassegoda lo afirma: escribe «al parecer». Eran dos hermanas maestras, Pepita y Agustina, y de todo el asunto no queda mucho más que ese «al parecer». Cualquier versión con más detalle que la que acaba de leer está reconstruida por alguien.
Cinco de cada diez encargos dependen de una mujer
Hay un hilo en su biografía que las biografías al uso no siguen, y está en las escrituras de propiedad. De cada diez encargos de Gaudí, al menos cinco dependen de una mujer, y en tres casos el edificio acabó llevando el nombre de un hombre.
El solar de la Casa Milà lo compró Roser Segimon a su nombre, el 9 de junio de 1905: una torre con jardín de 1.835 metros cuadrados en el paseo de Gracia. El dinero venía de su primer marido, Josep Guardiola i Grau, un indiano enriquecido con el café en Guatemala. El edificio se llama Casa Milà.
La Torre Bellesguard la compró Maria Sagués i Molins (1835-1907), viuda de Jaume Figueras, comerciante de pastas alimenticias. Gaudí firmó la escritura de compraventa en su nombre el 12 de junio de 1900 porque ella no sabía escribir. La finca está protegida como «Casa Figueras», con el apellido de un marido que llevaba trece años muerto cuando empezó la obra.
La Casa Calvet la encargó Juliana Pintó i Roldós, viuda, que firmó la instancia al Ayuntamiento el 2 de abril de 1898 en nombre de los «Successors de Pere Calvet»: el edificio lleva el nombre de su marido muerto. En la Casa Vicens el solar había llegado por herencia materna, y fue la viuda quien terminó vendiéndolo. Y en la escritura de compra de la Casa Batlló figura como cotitular Amàlia Godó, hija de uno de los dos fundadores de La Vanguardia.
El sitio oficial de Bellesguard lo resume citando a la historiadora Isabel Segura Soriano: «una memoria que a menudo es muy selectiva cuando se trata de recordar iniciativas femeninas».
1914: solo el templo
En 1914 abandonó todos los encargos civiles y se dedicó únicamente a la Sagrada Família. Ese mismo año murió Francesc Berenguer, su colaborador desde 1887, y dijo que había perdido su mano derecha. En noviembre de 1925 dio el paso siguiente: dejó la casa del Park Güell y se instaló a vivir en el taller de la obra, en un cuarto con una cama. Ese año se remató el campanario de San Bernabé, el único de los dieciocho previstos que llegó a ver terminado.
El 11 de septiembre de 1924
Es el episodio mejor documentado de toda su biografía y es, curiosamente, de los que menos se cuentan. Existe el atestado, mecanografiado, en el Arxiu Històric Municipal, y lo publicó Joan Crexell en la revista Serra d'Or en septiembre de 1987. Con la dictadura de Primo de Rivera, los actos de la Diada estaban prohibidos.
A las 8:05 de la mañana, Gaudí intentó entrar en la iglesia de los Sants Just i Pastor, donde se iba a celebrar una misa prohibida, y la policía lo detuvo en la puerta. En la comisaría de la plaza del Regomir declaró tener «71 anys», cuando en realidad tenía 72, y profesión «arquitecte». Le encontraron encima un crucifijo, unos rosarios y un libro de misa. Cuando el agente le exigió que hablara en castellano porque su profesión le obligaba, contestó lo siguiente.
La professió d'arquitecte m'obliga a pagar contribució i ja la pago, però no a deixar de parlar la meva llengua.
Le pusieron una multa de 50 pesetas y no las llevaba encima. Escribió al rector de la Mercè pidiéndole 75: cincuenta para él y veinticinco para pagar también la multa de su compañero de celda, un vendedor ambulante de fruta. Cuando el hombre quiso devolvérselas, le respondió: «La caritat no es torna». Estuvo detenido cuatro horas, dos de ellas encerrado. Tenía 72 años.
El mito del misántropo
La imagen del viejo desaliñado al que confundían con un mendigo es real, pero corresponde a los últimos años. Zerbst (1985, p. 13) describe el cambio con precisión: pasó «de ser un joven con aspecto de dandi, trajes caros, pelo y barba bien arreglados, gustos de gourmet, frecuente asistencia al teatro y a la ópera», a «la más estricta sencillez, tanto que a veces lo tomaban por mendigo». Retirarse de la vida social fue una decisión que tomó hacia 1900, no un rasgo de nacimiento. El misántropo es el último Gaudí proyectado hacia atrás sobre toda la vida.
Para no cambiar un tópico por otro, un contraejemplo que tampoco encaja con la estampa del santo. Gaudí llevó a los tribunales a Pere Milà por sus honorarios de la Casa Milà y ganó el pleito en 1916: 105.000 pesetas. Milà hipotecó la casa para pagarle, no la vendió, y Gaudí donó después el dinero, aunque las fuentes no se ponen de acuerdo sobre a quién: la Wikipedia catalana dice que a la beneficencia y la española que a los jesuitas. Las dos cosas son suyas, el pleito y la donación, y una biografía honesta se queda con las dos.
Los tres días de junio de 1926
El 7 de junio de 1926, hacia las cinco de la tarde, un tranvía de la línea 30 lo atropelló en la Gran Via, entre Girona y Bailèn. No murió en el acto: ese es el primer error que conviene quitar de en medio. Lo llevaron primero a la casa de socorro de la Ronda de Sant Pere y de allí al Hospital de la Santa Creu. Iba mal vestido y sin documentación encima, y nadie lo reconoció.
Lo identificaron al día siguiente mosén Gil Parés y el arquitecto Domènec Sugrañes. Cuando los amigos propusieron trasladarlo a una clínica, se negó: «El meu lloc és aquí, entre els pobres». Murió el 10 de junio de 1926, a las 17:08.
El funeral se celebró el 12. El féretro salió cubierto con la señera de la Associació d'Arquitectes, encabezó el cortejo el alcalde Darius Rumeu i Freixa, barón de Viver, la entrada a la catedral se hizo por la puerta de Santa Llúcia y el Orfeó Català cantó un responso. Está enterrado en la capilla de la Mare de Déu del Carme, dentro de la cripta de la Sagrada Família, y no bajo el altar mayor, como se repite a menudo. El epitafio lo llama «Reusensis» y le atribuye LXXIV años. Murió con 73. La lápida se equivoca en el único de los dos datos que se puede comprobar, y sigue ahí.
Las fechas, en orden
Solo las que tienen documento o fuente citada detrás.
Los orígenes
26 de junio de 1852
Bautizo en Reus
Anton Placid Guillem Gaudí i Cornet, en la iglesia prioral de Sant Pere. La partida no dice dónde nació.
1868
Llega a Barcelona
El Cuaderno Informativo 3 de la basílica da 1869. La discrepancia es de un año y nadie la ha cerrado.
1873
Entra en la Escuela de Arquitectura
Estudiante irregular. Destacó en proyectos, dibujo y cálculo.
15 de marzo de 1878
Se expide el título
El diploma sale de Madrid. Ese mismo año diseña las farolas de la Plaza Real y la vitrina Comella.
1879
Se queda sin hermanos
Muere Rosa. Su madre y su hermano Francesc habían muerto en 1876. Gaudí tiene 27 años.
El crecimiento
1883
Se hace cargo de la Sagrada Família
Sustituye a Francisco de Paula del Villar. Ese mismo año empiezan la Casa Vicens y El Capricho.
1899
Entra en el Cercle Artístic de Sant Lluc
El círculo católico fundado por Torras i Bages. Es la etapa en la que se retira de la vida social.
1906
Muere su padre, a los 93 años
Ese año la familia se instala en la casa del Park Güell, que no había proyectado él.
1914
Deja los encargos civiles
Se dedica solo al templo. Muere Berenguer, su colaborador desde 1887.
Hoy
11 de septiembre de 1924
Detenido a las 8:05
Intentaba entrar en una misa prohibida. Cuatro horas de detención, dos en el calabozo, 50 pesetas de multa.
noviembre de 1925
Se muda al taller del templo
Deja la casa del Park Güell. Ese año se termina el campanario de San Bernabé, el único que vio acabado.
10 de junio de 1926
Muere a las 17:08
Tres días después de que lo atropellara el tranvía de la línea 30. El funeral fue el día 12.
Cien años después
Qué pasó en junio de 2026, en qué punto está la causa de canonización y qué sigue sin construirse.
Preguntas frecuentes
¿Dónde nació Gaudí, en Reus o en Riudoms?
¿Cuántos hermanos tuvo y qué fue de ellos?
¿Es cierto que Gaudí era un misántropo?
¿Por qué detuvieron a Gaudí en 1924?
¿Cómo murió Gaudí?
¿Dónde está enterrado?
¿Gaudí es santo?
Datos verificados el. Bassegoda «El gran Gaudí» (1989), Zerbst (1985), el atestado de 1924 publicado por Joan Crexell en «Serra d'Or» (1987), los Cuadernos Informativos de la basílica y el boletín de la Santa Sede.