Gaudí Museum
Techo de la sala hipóstila del Park Güell con los medallones de trencadís entre las columnas dóricas

Qué ver en el Park Güell

Cinco elementos dentro de la zona de pago y cuatro que se ven sin gastar un euro. Qué es cada cosa, en qué orden aparece y dónde están las vistas que la gente busca sin saber cómo se llaman.

Foto: Freepik stock (Magnific), Premium license

La zona de pago del Park Güell se recorre en poco más de una hora y tiene cinco elementos. No son cinco monumentos sueltos: forman una secuencia, y estaban pensados para recorrerse en un orden concreto, el de alguien que subía a ver una casa en venta. El recorrido de hoy es de sentido único, así que ese orden sigue siendo el que se camina.

Fuera de la zona de pago hay otro parque, más grande, gratuito y casi vacío de turistas, con el mejor mirador de todo el recinto. Lo contamos también, porque es la parte que se pierde casi todo el mundo.

La zona regulada, elemento por elemento

Las dos casas de la entrada del Park Güell con sus tejados de trencadís, y Barcelona y el mar al fondo

1

Los pabellones de la entrada

Dos casas pequeñas con tejados de trencadís a los lados de la verja de la calle Olot. Eran la portería y las oficinas de la urbanización. La de la derecha, con el tejado blanco y ondulado y una torre rematada por una cruz de cuatro brazos, es la que todo el mundo llama «la casa del pan de jengibre». Las cubiertas están resueltas con paraboloides, la misma familia de superficies que sostiene la Sagrada Família, aquí en miniatura.

La salamandra de mosaico trencadís en la escalinata principal del Park Güell de Gaudí, en Barcelona

2

La escalinata y su figura

La escalera doble que sube desde la entrada tiene tres rellanos, y en el segundo está la figura de trencadís que se ha convertido en el símbolo de Barcelona. Se la llama dragón, salamandra y lagarto sin ponerse de acuerdo, y Gaudí no dejó escrito qué es. Lo que sí se sabe es que trabaja: la figura es la salida del rebosadero de la cisterna que hay debajo de la plaza. Debajo de ella, un medallón con las cuatro barras catalanas y una cabeza de serpiente.

Techo de la sala hipóstila del Park Güell con los medallones de trencadís entre las columnas dóricas

3

La sala Hipóstila

Ochenta y seis columnas de orden dórico, algunas inclinadas hacia fuera para contrarrestar el empuje de la plaza que sostienen. Iba a ser el mercado del barrio. Lo que hay que mirar es el techo: bóvedas blancas de trencadís con cuatro grandes medallones circulares intercalados, obra en buena parte de Jujol, que los compuso con vidrio, porcelana y trozos de vajilla. Y las columnas son huecas: por dentro baja el agua de lluvia.

El banco ondulado cubierto de trencadís que rodea la plaza de la Naturaleza del Park Güell, con Barcelona al fondo

4

La plaza de la Naturaleza y el banco

La explanada de encima de la sala Hipóstila iba a ser la plaza del barrio. La bordea un banco ondulado de unos 110 metros, que no es una curva caprichosa: los entrantes y salientes crean pequeños salones donde la gente se sienta en corro en vez de en fila. Es el punto con más gente del parque y también el que mejor funciona. Desde aquí se ve Barcelona hasta el mar, con la Sagrada Família recortada en medio.

Viaducto porticado del Park Güell, con columnas inclinadas de piedra sin desbastar sosteniendo la bóveda

5

El pórtico de la Lavandera y los jardines de Austria

El pórtico es el tramo más bajo de los viaductos, un pasillo cubierto de piedra sin desbastar con columnas inclinadas hacia dentro que parecen a punto de caerse y llevan un siglo sin hacerlo. En una de ellas hay una figura de mujer con un cesto en la cabeza: es la lavandera, la única figura humana labrada del parque. Los jardines de Austria, al lado, deben el nombre a una donación de árboles de aquel país en los años setenta.

Lo que se ve sin pagar

Aquí está la información que compensa el precio de la entrada. Todo lo que no está en la lista anterior es parque público gratuito, abierto siempre, y ocupa mucha más superficie que la zona de pago.

Todos estos espacios están fuera de la zona regulada y no requieren entrada. Fuente: parkguell.barcelona.
Qué Qué tiene Cuánto cuesta
Turó de les Tres CreusEl punto más alto del parque y la mejor panorámica de todo el recinto, de 360 gradosGratis
Los viaductosTres kilómetros de caminos porticados con columnas inclinadas de piedra del propio terrenoGratis
Paseo de las PalmerasUn viaducto con columnas en forma de palmera, sobre la carretera del CarmelGratis
Casa TriasLa única casa que se llegó a vender, de Juli Batllevell. Solo por fuera: es privadaGratis
Zona boscosa y senderosPinos, algarrobos y sombra. La parte por la que pasea el barrioGratis

Si el presupuesto aprieta o las entradas están agotadas, subir al Turó de les Tres Creus al atardecer es una visita en sí misma. Las tres cruces que hay arriba son una reconstrucción de 1939: las originales se destruyeron en la Guerra Civil.

La Casa Museu Gaudí

Está dentro del parque, tiene entrada aparte y no está incluida en la del recinto monumental. Es la casa donde Gaudí vivió entre 1906 y 1925, y conserva mobiliario que él diseñó para la Casa Batlló, la Casa Milà y la Casa Calvet. Dos cosas que conviene saber antes de contar con ella: no la proyectó Gaudí — el propio parque la atribuye a Francesc Berenguer — y su gestión cambió de manos en 2024, así que vale la pena comprobar si está abierta antes de ir.

Dónde salen bien las fotos

  • La figura de la escalinata: es el punto con más cola del parque. A primera hora de la franja de apertura hay menos gente que en las horas centrales.
  • El banco, con la ciudad detrás: mejor por la tarde, cuando el sol viene de detrás del observador y no de frente.
  • Los pabellones de la entrada: se fotografían desde dentro del recinto, no desde la calle, y desde arriba de la escalinata sale la vista que todo el mundo busca.
  • El Turó de les Tres Creus: la única vista de 360 grados, y es gratuita. Al atardecer se llena de gente del barrio.
  • Recuerda que las fotografías con fines profesionales o comerciales necesitan autorización, y que los trípodes no se llevan bien con un recorrido de sentido único y aforo lleno.

Si vas en silla de ruedas

El parque advierte con honestidad que tiene caminos irregulares y pendientes, y ofrece dos itinerarios adaptados: uno arquitectónico de unos cincuenta minutos y otro por el resto de espacios de unos veinte. Los accesos recomendados no son el principal de la calle Olot, sino los de la carretera del Carmel y la calle Marianao. Hay sillas en préstamo bajo petición, tres plazas de aparcamiento gratuitas acreditadas y dos paradas de taxi. Es, con diferencia, el monumento gaudiniano que más información de accesibilidad publica.

Antes de subir

Hora asignada, media hora de tolerancia y las franjas en que la zona monumental está abierta a todos.

Preguntas frecuentes

¿Qué hay dentro de la zona de pago?
Cinco elementos: los pabellones de la entrada, la escalinata con la figura de trencadís, la sala Hipóstila, la plaza de la Naturaleza con el banco ondulado, y el pórtico de la Lavandera junto con los jardines de Austria. El recorrido es de sentido único.
¿Merece la pena si no compro entrada?
Sí. Los viaductos, el Paseo de las Palmeras, la zona boscosa y sobre todo el Turó de les Tres Creus — que tiene la mejor panorámica del recinto, de 360 grados — son gratuitos y están siempre abiertos. Lo que no verás son la escalinata, la sala de columnas y el banco.
¿Cuánto se tarda en verlo todo?
La zona de pago se recorre en poco más de una hora sin cola. Añadiendo el Turó de les Tres Creus, los viaductos y un paseo por la parte boscosa, calcula dos horas y media. Suma el trayecto desde el centro y la cuesta desde el metro.
¿Está incluida la Casa Museu Gaudí?
No, tiene entrada aparte. Está dentro del parque y conserva muebles que Gaudí diseñó para otras casas suyas, pero la casa en sí se atribuye a Francesc Berenguer, no a él. Conviene comprobar antes de ir si está abierta.
¿Se puede entrar con perro?
En la parte gratuita del parque sí, con correa. Dentro de la zona regulada hay tres espacios donde no se permite: la sala Hipóstila, la escalinata del dragón y los jardines de Austria. Los perros de asistencia son otro caso y están amparados por la ley.
¿Quién es la figura del pórtico de la Lavandera?
Una mujer con un cesto sobre la cabeza labrada en una de las columnas inclinadas del pórtico. Es la única figura humana esculpida del parque, y de ahí le viene el nombre a todo el tramo.

Datos verificados el. Elementos de la zona regulada, itinerarios adaptados y normas de acceso: parkguell.barcelona, sitio oficial del Ayuntamiento de Barcelona.