Gaudí Museum
Fachada de la Basílica de la Sagrada Família de Antoni Gaudí en Barcelona

Arquitectura y simbolismo de la Sagrada Família

Por qué no tiene contrafuertes, qué sostiene realmente las columnas inclinadas, qué significa cada figura de cada fachada y de dónde salen las medidas. La basílica explicada por dentro.

Foto: Wikimedia Commons

Gaudí tenía una opinión poco amable sobre las catedrales góticas que todo el mundo admiraba: decía que los arbotantes eran muletas. Un edificio que necesita apoyos externos para no caerse, sostenía, es un edificio mal resuelto. La Sagrada Família es, entre otras cosas, la demostración de que tenía razón: sube setenta y cinco metros por dentro y no tiene un solo contrafuerte.

Lo que sigue es cómo lo consiguió. No hace falta saber matemáticas para entenderlo, hace falta mirar hacia arriba con una idea en la cabeza.

El bosque: por qué las columnas se inclinan

En una iglesia gótica las columnas son verticales. El peso de la bóveda no baja recto, sino en diagonal, y esa fuerza oblicua es la que empuja el muro hacia fuera: de ahí los contrafuertes, que la devuelven a su sitio. Gaudí dio la vuelta al problema. En vez de corregir el empuje, orientó cada columna en la dirección en que la fuerza quiere bajar. Una columna inclinada así trabaja solo a compresión, que es lo que la piedra sabe hacer, y no empuja nada hacia los lados.

De ahí viene también la ramificación. Una columna sola no puede recoger el peso de cuatro bóvedas distintas, así que se divide en dos a media altura, y esas dos vuelven a dividirse, hasta que cada rama llega justo debajo del punto que tiene que sostener. El resultado parece un bosque porque funciona como un bosque: un tronco reparte la carga en ramas que la reparten en ramas más finas. Gaudí no copió la forma de un árbol por gusto estético. Copió la solución.

Las columnas tampoco son cilíndricas. Su sección cambia con la altura: empieza como una estrella de varias puntas y va girando y multiplicando los lados hasta volverse casi circular arriba. Cuanto más peso soporta una columna, más lados tiene en la base.

Nave central de la Sagrada Família de Gaudí reflejada en el suelo pulido, con el bosque de columnas y las vidrieras a ambos lados

El bosque

Las ramas, vistas desde abajo

La nave central reflejada en el suelo pulido. Cada tronco se divide a media altura, y cada rama vuelve a dividirse, hasta que queda un apoyo justo debajo de cada punto que hay que sostener.

El reflejo duplica la altura y deja ver de una sola vez lo que desde dentro cuesta abarcar: que el bosque no es una metáfora, es el esquema estructural.

Cuatro formas geométricas, y dónde verlas

Casi toda la basílica está hecha de un tipo de superficie llamada reglada: superficies curvas que, por raro que parezca, se pueden generar moviendo una línea recta en el espacio. Esa propiedad no es una curiosidad, es la razón de que el edificio se pueda construir: una superficie reglada se talla, se encofra y se replantea con herramientas rectas y cuerdas tensas. Estas son las cuatro que hay que saber reconocer, y dónde están.

Fuente: Cuadernos Informativos 4 y 10 de la Junta Constructora del Temple.
Forma Qué es, sin matemáticas Dónde está en la basílica
Paraboloide hiperbólicoUna superficie alabeada, como una silla de montar, que aun así se traza solo con rectasLas seis torres centrales son intersecciones de paraboloides: doce en la de Jesucristo, catorce en la de la Virgen, ocho en cada evangelista
Hiperboloide de revoluciónUn cilindro estrechado por la cintura, también hecho de rectasLos lucernarios que perforan las bóvedas y por donde entra la luz cenital
HelicoideLa forma de un tornillo, o de una escalera de caracolLas escaleras interiores de los campanarios
CatenariaLa curva que dibuja una cadena colgada de sus dos extremos. Del revés, aguanta solaEl perfil vertical de los campanarios, que suben estrechándose sin ningún apoyo exterior

Las dieciocho torres

El proyecto prevé dieciocho torres, y no están puestas al azar: forman una jerarquía. Doce campanarios para los apóstoles, cuatro por fachada. Cuatro torres para los evangelistas alrededor del crucero. Una para la Virgen María sobre el ábside. Y la de Jesucristo en el centro, la más alta de todas. La altura de cada una dice qué lugar ocupa en esa jerarquía, no cuánto presupuesto había.

El intervalo 98,5-120 m es la única cifra que la basílica publica para los campanarios. El reparto exacto que circula en las guías no aparece en su documentación. Fuente: Cuaderno Informativo 10.
Torre Altura Dónde está Terminada
Jesucristo172,5 mSobre el crucero2026, por fuera
Virgen María138 mSobre el ábside2021
Mateo, Marcos, Lucas y Juan135 m cada unaAlrededor del crucero2023
BernabéEntre 98,5 y 120 mFachada del Nacimiento1925
Simón, Judas Tadeo y MatíasEntre 98,5 y 120 mFachada del Nacimiento1930
Santiago el Menor, Bartolomé, Tomás y FelipeEntre 98,5 y 120 mFachada de la Pasión1977
Andrés, Pedro, Pablo y Santiago el MayorEntre 98,5 y 120 mFachada de la GloriaSin construir

Los campanarios no son iguales entre sí, y la diferencia se puede ver desde la calle si se sabe dónde mirar. Los del Nacimiento tienen doce costillas verticales y arrancan de una base cuadrada que se va volviendo circular. Los de la Pasión tienen catorce y salen de una base romboidal que acaba en elipse. Los de la Gloria, cuando existan, tendrán veinte y una base decagonal.

Las aberturas oblicuas que recorren las torres no son decoración: son tornavoces, láminas inclinadas de piedra que dejan salir el sonido hacia abajo e impiden que entre el agua. Gaudí había previsto instalar en ellas 84 campanas tubulares, un carillón gigante que todavía no existe. Y las palabras escritas en trencadís a lo largo del fuste tampoco son adorno: dicen Sanctus, Sanctus, Sanctus en tres colores, amarillo, rojo y naranja, uno por cada persona de la Trinidad, y bajo el pináculo, Hosanna in Excelsis. Cada torre lleva además la inicial de su apóstol bajo la cruz que la remata.

Las fachadas, leídas de cerca

Fachada del Nacimiento de la Sagrada Família vista desde abajo, cubierta de figuras esculpidas, con el ciprés de las palomas coronando el portal central
La fachada del Nacimiento, la única que Gaudí levantó. Arriba, el ciprés con las palomas; en las torres, la palabra Sanctus repetida en trencadís. La grúa es de las obras de las torres centrales. · Wikimedia Commons

La fachada del Nacimiento es la de la calle Marina y no tiene un centímetro liso. Se organiza en tres portales, la Esperanza, la Caridad y la Fe, y cuenta la infancia de Jesús con centenares de figuras. Gaudí las modeló tomando moldes de personas reales del barrio y de animales del natural, y para las posturas difíciles se ayudaba de fotografías con espejos. Encima del portal central hay un ciprés de piedra con palomas blancas: el árbol es símbolo de vida eterna porque no pierde la hoja, y las palomas son las almas que buscan refugio en él.

La fachada de la Pasión, en la calle Sardenya, produce el efecto contrario y esa era la intención. Los seis contrafuertes inclinados que la sostienen parecen tendones, las figuras son angulosas y están despojadas de cualquier ornamento, y la piedra se deja ver desnuda. Las esculturas son de Josep Maria Subirachs, que trabajó en ellas entre 1986 y 2010 y que decidió no imitar a Gaudí. Divide opiniones desde el primer día, y conviene saber que el proyecto de la fachada sí es de Gaudí: lo que no es suyo es la escultura.

La fachada de la Gloria es la que no existe, y es la principal. Da a la calle Mallorca, mira hacia el mar y contará la historia de la humanidad hasta el juicio final. Tiene una peculiaridad estructural que no se repite en las otras dos: la mitad exterior de sus torres no baja hasta los cimientos, sino que arranca a unos treinta metros de altura apoyada en ocho columnas colocadas al borde del solar. Esas ocho columnas representan las ocho bienaventuranzas. Es una idea típica de Gaudí: el número de apoyos no lo decide solo la estática.

La luz, que es material de construcción

Las vidrieras no están coloreadas al gusto. Siguen la orientación del templo: azules y verdes al este, sobre la fachada del Nacimiento, y naranjas y rojos al oeste, sobre la Pasión. Por la mañana se enciende un lado, por la tarde el otro, y el interior cambia de temperatura de color a lo largo del día. En las horas centrales, cuando el sol está alto, quien trabaja son los veinticinco lucernarios del crucero, que dejan caer la luz desde arriba a través de los hiperboloides.

Hay una consecuencia práctica que ninguna descripción de entrada menciona. En invierno el sol sale tarde y la fachada del Nacimiento recibe luz directa durante poco más de una hora, buena parte de ella antes de que la basílica abra. La luz azul de la mañana es, para quien visita, un fenómeno sobre todo de primavera y verano. La luz cálida del lado de la Pasión, en cambio, cae dentro del horario todo el año.

La sacristía que en realidad es una maqueta

En la esquina de Sardenya con Provença hay un volumen que casi nadie mira, terminado en 2017: la sacristía de poniente. Tiene base cuadrada de 18,55 metros de lado, 43 metros de altura y está formada por doce paraboloides que se cortan entre sí. Es exactamente la misma geometría de las torres centrales, a escala reducida. Gaudí la proyectó así a propósito: quería dejar construida, en tamaño manejable, la solución que un siglo después habría que aplicar arriba. Si te preguntas cómo pudieron levantar la torre de Jesucristo sin planos completos, parte de la respuesta está en esa esquina.

De dónde viene todo esto

Ocho arquitectos, un incendio que quemó los planos y la razón por la que el proyecto sobrevivió igualmente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la Sagrada Família no tiene contrafuertes?
Porque sus columnas están inclinadas en la dirección en la que baja la carga, y por tanto trabajan solo a compresión sin empujar los muros hacia fuera. Gaudí llamaba «muletas» a los arbotantes góticos y buscaba una estructura que se sostuviera por su propia forma.
¿Por qué las dos fachadas construidas son tan distintas?
Porque las hicieron manos distintas con casi un siglo de diferencia. La del Nacimiento la levantó Gaudí a partir de 1891. La de la Pasión se empezó en 1954 siguiendo un proyecto suyo, pero las esculturas son de Josep Maria Subirachs y son de 1986 en adelante.
¿Qué significan las palabras escritas en las torres?
Dicen Sanctus, Sanctus, Sanctus a lo largo del fuste, en amarillo, rojo y naranja, un color por cada persona de la Trinidad, y Hosanna in Excelsis bajo el pináculo. Cada campanario lleva además la inicial del apóstol al que está dedicado, justo debajo de la cruz.
¿Tiene campanas?
No las que Gaudí proyectó. Su idea era instalar 84 campanas tubulares en los campanarios, aprovechando las aberturas inclinadas que hoy solo sirven para dejar salir el sonido y frenar el agua. Ese carillón nunca se ha construido.
¿Por qué mide 172,5 metros y no otra cosa?
Porque todas las medidas del templo son múltiplos de 7,5 metros, y 172,5 es 23 veces 7,5. La explicación de que Gaudí eligió esa altura para no superar la montaña de Montjuïc circula por todas partes, pero no aparece en la documentación de la basílica: la que sí aparece es la aritmética del módulo.
¿Qué son los hiperboloides de las bóvedas?
Son las aberturas con forma de cilindro estrangulado por las que entra la luz cenital. Hay veinticinco en el crucero. Como el resto del templo, son superficies regladas, es decir generables con líneas rectas, y por eso se pueden construir con encofrados y herramientas rectas.

Datos verificados el. Geometría, torres, fachadas y dimensiones: Cuadernos Informativos 4, 8, 9 y 10 de la Junta Constructora del Temple de la Sagrada Família.