El dato que cambia la lectura de este edificio y que casi nadie escribe: la dirección de la obra no fue de Gaudí. La llevó Cristòfol Cascante i Colom (1851-1889), que trabajó sobre una maqueta hecha por Gaudí en Barcelona. Los dos eran compañeros de promoción: recibieron el título de arquitecto el mismo día, el 15 de marzo de 1878.
De ahí sale la afirmación que se repite en todas partes, que Gaudí nunca vio El Capricho terminado. Es la versión más extendida y probablemente la correcta, pero conviene decir que su apoyo documental es débil: el propio museo considera la cuestión abierta, y hay un argumento en contra que suele omitirse. En 1881 Gaudí ya había trabajado para Comillas, cuando montó un quiosco para la visita de Alfonso XII del 6 de agosto. El pueblo no le era desconocido.
La obra se levantó entre 1883 y 1885, exactamente los mismos años que la Casa Vicens de Barcelona. Son dos casas hermanas, hechas a la vez por un arquitecto de treinta y pocos años al que todavía nadie llamaba genio, y se nota: la misma cerámica pegada por fuera, la misma silueta que sube en torre. Quien haya visto una entiende la otra en dos minutos.
Quién era el hombre que la mandó construir
Máximo Díaz de Quijano nació en noviembre de 1838 y murió el 7 de julio de 1885, a los 46 años y soltero. Dos fuentes independientes dan la cirrosis como causa. Era indiano y abogado, carlista, y además músico publicado: compuso zarzuelas sobre libretos de José María de Pereda y cofundó el Ateneo de Santander en 1865. Es un perfil que explica bastante mejor la casa que el tópico del «indiano rico».
Su parentesco con los López, la familia del marqués de Comillas, también se cuenta mal. No era cuñado del marqués: era concuñado. Su hermana Benita se casó con Claudio López, hermano de Antonio López y López. La versión de que el marqués era su suegro circula bastante y es imposible: Díaz de Quijano murió sin casarse. El detalle importa porque es ese parentesco, y no un concurso ni una reputación, el que lleva a un arquitecto de Barcelona a un pueblo de Cantabria.
¿Llegó a vivir en ella? Cinco respuestas que no encajan
Aquí es donde la bibliografía se rompe. Sobre si Díaz de Quijano llegó a habitar la casa que se había mandado construir circulan al menos cinco relatos, y son incompatibles entre sí. No es una duda menor de fechas: van desde «no la pisó nunca» hasta «murió un año antes de que estuviera acabada». Lo honesto es ponerlos en fila y decir que la cuestión no está resuelta.
| Versión en circulación | Qué implica |
|---|---|
| No llegó a habitarla nunca | La casa se termina en 1885 y él muere ese mismo año sin mudarse |
| Murió unos meses después de acabarse la obra | Habría tenido tiempo de instalarse |
| Se mudó y murió una semana después | Habría vivido en la casa siete días |
| Las llaves se le entregaron el 30 de junio de 1885 y murió siete días después | Es la única con fecha, y cuadra con la muerte del 7 de julio |
| Murió un año antes de que se terminara el edificio | Contradice a las otras cuatro. Es la versión de la Wikipedia en inglés |
Se puede afinar un poco: la tercera y la cuarta dicen casi lo mismo con distinto grado de precisión, y la quinta choca de frente con las otras. Pero ninguna fuente cierra la cuestión, y presentar una sola como la buena, que es lo que hacen las guías, es inventar una certeza que no existe.
Aquí no hay trencadís
Es el error más repetido sobre este edificio, y se entiende de dónde sale: uno lee «Gaudí» y «cerámica de colores» y completa la frase solo. Pero en El Capricho la cerámica es de piezas enteras y modulares, azulejos completos colocados en bandas, con los girasoles en relieve. El trencadís es otra cosa: viene del catalán trencar, romper, y consiste en revestir una superficie con fragmentos de cerámica rota. Aquí no lo hay. Tampoco en la Casa Vicens.
¿Cuándo aparece entonces el trencadís? Se cita habitualmente el picadero de la Finca Güell como primera aplicación, pero esa afirmación no tiene referencia sólida detrás. La primera con fuente firme son las chimeneas del Palau Güell, de 1886-1890, con cerámica de la fábrica Pujol i Bausis de Esplugues. Como sistema, el trencadís es del Park Güell, y buena parte de aquello lo diseñó y lo ejecutó Josep Maria Jujol. Todo eso llega después de El Capricho.
Gemela de la Casa Vicens
Las dos casas se levantan a la vez, entre 1883 y 1885, y comparten el mismo procedimiento: muro de ladrillo y piedra, revestimiento cerámico en bandas horizontales y un motivo vegetal repetido. En la Casa Vicens el motivo es el clavel de moro, Tagetes erecta; en El Capricho, el girasol. En Comillas ese revestimiento envuelve además una torre cilíndrica rematada como un minarete, que es lo que casi todo el mundo fotografía.
El parentesco tiene una coda curiosa. Cuando en 1925 se planteó ampliar la Casa Vicens, Gaudí rechazó el encargo porque estaba entregado a la Sagrada Família, y él mismo propuso a Joan Baptista Serra de Martínez. Serra amplió la casa entre 1925 y 1927 y le añadió una torre-minarete casi idéntica. En 1928 ganó con ella el premio municipal de edificios artísticos, el mismo concurso que en 1900 había premiado a Gaudí por la Casa Calvet.
Dos historias que conviene dejar caer
La primera son las ventanas de guillotina que suenan. Se cuenta en casi todas las visitas: que los contrapesos están calibrados para producir notas y que la casa «toca» cuando se abren. Es una historia bonita para un dueño que componía zarzuelas, y no tiene ningún apoyo documental. La segunda, ya dicha, es el «Gaudí nunca estuvo aquí», que se repite como un hecho cerrado cuando es una hipótesis con base floja.
Ninguna de las dos quita nada al edificio. Pero un sitio que las repite sin marcarlas está diciendo, sin querer, que no ha ido a comprobarlas.
Protección, museo y una mudanza que no ocurrió
El Capricho está declarado monumento por el decreto de 24 de julio de 1969, publicado en el BOE del 20 de agosto, el mismo que protegió diecisiete obras de Gaudí de una sola vez. No es Patrimonio de la Humanidad: formó parte de las doce obras que España presentó a la UNESCO en 2005 y quedó entre las ocho rechazadas por ICOMOS. Funciona como museo de pago desde julio de 2010.
Entre medias hay un episodio que casi nadie cuenta y que dice mucho de cómo se ha tratado el patrimonio de Gaudí. En 1975 el Ayuntamiento de Reus propuso trasladar el edificio a la ciudad natal del arquitecto. La propuesta se rechazó. Cuesta imaginar hoy la escena, pero durante décadas mover un edificio entero de Cantabria a Tarragona pareció una idea discutible en el sentido literal: se discutió.
De la carrera al museo
Las fechas firmes de El Capricho, sin las que están en disputa.
Los orígenes
15 de marzo de 1878
Dos títulos el mismo día
Gaudí y Cristòfol Cascante i Colom terminan la carrera juntos. Cinco años después uno firma los planos de esta casa y el otro dirige la obra.
6 de agosto de 1881
Gaudí ya trabaja para Comillas
Monta un quiosco para la visita de Alfonso XII. En 1883 la pieza se traslada a la Finca Güell de Barcelona y después desaparece.
1883
Empieza la obra
Los planos y una maqueta salen de Barcelona. El mismo año arranca la Casa Vicens.
El crecimiento
1885
Se acaba la casa y muere el dueño
Máximo Díaz de Quijano muere el 7 de julio, soltero, a los 46 años. Sobre si llegó a habitarla circulan cinco versiones.
1889
Muere Cascante
El arquitecto que dirigió la obra muere a los 38 años.
Hoy
24 de julio de 1969
Monumento
El decreto que protege diecisiete obras de Gaudí a la vez incluye El Capricho. Se publica en el BOE del 20 de agosto.
1975
Reus quiere llevárselo
El Ayuntamiento de Reus propone trasladar el edificio a la ciudad natal de Gaudí. La propuesta se rechaza.
15 de julio de 2005
Fuera de la UNESCO
España lo presenta entre doce obras. ICOMOS acepta cuatro y El Capricho queda entre las ocho rechazadas.
Julio de 2010
Museo
Abre como museo de pago. Es la primera vez que el edificio se puede visitar de forma regular.
El resto del camino
Las otras tres paradas de Gaudí fuera de Cataluña.
La casa gemela está en Barcelona
Los mismos años, la misma cerámica de azulejo entero y otro cliente que tampoco era quien dicen las guías.
Preguntas frecuentes
¿Construyó Gaudí El Capricho en persona?
¿Es verdad que Gaudí nunca vio la casa?
¿Tiene trencadís El Capricho?
¿Quién fue Máximo Díaz de Quijano?
¿Vivió alguna vez en la casa?
¿Es Patrimonio de la Humanidad?
¿Se puede visitar?
Datos verificados el. Protección: decreto de 24 de julio de 1969, BOE de 20 de agosto. Rechazo de la candidatura: evaluación de ICOMOS y decisión 29 COM 8B.47 de la UNESCO, de 15 de julio de 2005.